viernes, 5 de diciembre de 2014

DEÍSMO FINITO - ¿Y si Dios no es Todopoderoso?

DEÍSMO FINITO

¿Y Si Dios No Es Todopoderoso?
El deísmo finito afirma que Dios se parece mucho al Dios cristiano, salvo que no es perfecto: Dios es limitado en poder y naturaleza.  Rabbi Kushner lo popularizó en su libro ‘Cuando A Los Buenos Les Ocurre Lo Malo’. A causa de la muerte prematura de su hijo, este autor concluyó que: “Dios quiere que el justo lleve una vida pacífica y feliz pero, a veces, no puede hacerlo… hay algunas cosas que están fuera del control de Dios”.

¿QUÉ CREE EL DEÍSMO FINITO ACERCA DE DIOS?
Argumentan que el universo finito solo necesita una causa finita y que la imperfección del universo exige una fuente imperfecta.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE EL MUNDO?
Creen que fue creado por Dios, de la nada o de alguna materia preexistente. Sin embargo, no creen que el diseño del mundo sea perfecto. La naturaleza parece tener violentas alteraciones críticas como los volcanes, tornados y terremotos. Estos son los males naturales que evidentemente Dios no pudo quitar del sistema.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS RESPECTO AL MAL?
La existencia del mal es la razón principal de esta cosmovisión. Como lo expresa Peter Bertocci:
Si Dios es omnipotente, y por lo tanto, creador de tanto mal, ¿cómo puede ser bueno? O si es bueno y no concibió el mal, ¿puede ser omnipotente en el sentido definido? ¿No será que hay algo fuera del control de su buena voluntad que es la fuente del mal del mundo?
Es la única manera en que entienden el mal: que Dios no puede controlarlo.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE LOS VALORES?
Unos creen en los valores intrínsecos y la moral absoluta, otros, que cualquier cosa conveniente está bien. No hay conexión necesaria entre los valores y esta manera de ver a Dios porque Él puede, o no, haber establecido el orden moral. Es decir, establecer el orden moral puede o no estar dentro de sus limitaciones.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL DEÍSMO FINITO?
Esta cosmovisión ve el mal de manera muy realista y plantea una pregunta muy buena: “¿Cómo puede reconciliarse la presencia del mal con la existencia de un Dios Todopoderoso y todo amor?”

Sin embargo, al igual que cualquier cosa finita, un Dios finito necesita una causa. Además, un Dios imperfecto no es digno de ser adorado ni venerado. No obstante, el Dios perfecto e infinito no tiene estos problemas y es capaz de vencer el mal puesto que tiene tanto el deseo como la habilidad para hacerlo.

Resumamos así el problema:
1.    Dios hizo todo lo perfecto
2.    Una de las cosas perfectas que hizo Dios fueron las criaturas libres
3.    El libre albedrío es la causa del mal
4.    Entonces, la imperfección (el mal) puede surgir de la perfección (no directa, sino indirectamente a través de la libertad).

Que el mal no sea destruido ahora no significa que nunca lo será:
1.    Si Dios fuera todo bondad, derrotaría al mal
2.    Si Dios fuera omnipotente, podría derrotar al mal
3.    El mal no ha sido derrotado todavía
4.    Por tanto, Dios puede, y algún día derrotará al mal[1]





[1] ‘Apologética’, Norman Geisler*

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